Recientes estudios demuestran la importancia de conocer nuestro nivel de inmunidad frente al COVID-19.
Los pacientes COVID-19 que no han producido anticuerpos contra la proteína S del SARS-CoV-2 en el momento del ingreso en la UCI o que producen bajos niveles tendrían hasta siete veces más probabilidades de morir durante los 30 primeros días tras el ingreso.

Además, este déficit en la producción de estos anticuerpos se asocia con un escape de antígenos y material genético del virus a la sangre, que se traduce también en un mayor riesgo de muerte.

Así se recoge en un trabajo publicado esta semana en la revista Journal of Internal Medicine, fruto del trabajo desarrollado por los investigadores del proyecto CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES)-UCI-COVID, financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a través del Fondo COVID-19.

«Los anticuerpos anti-S son, por tanto, fundamentales para controlar la replicación del SARS-CoV-2 en los pacientes COVID-19 críticos», resalta el investigador principal CIBERES-UCI-COVID, Antoni Torres.